Con la llegada de "la seronda" (el otoño...), y durante los meses de octubre y noviembre, no hay lugar en Asturias que no se haya preparado recogiendo, o como decimos por aquí: "pañando", castañas y manzanas de nuestros bosques y tierras verdes. Todos estos preparativos son los que, año tras año, anuncian la fiesta del otoño: el "Amagüestu".
La popular fiesta del Amagüestu se remonta a tiempos inmemoriales, y su protagonista ha sido y sigue siendo la castaña, legendario fruto que salvó de la hambruna a más de una generación en otros tiempos de fríos y crudos inviernos... Base de la alimentación de un pueblo, que aún no conocía el maíz ni la patata, y aún después de su llegada pasó a la historia conocido como el "pan de los pobres"
"Amagüestu" viene de "amagostar" que en asturiano significa asar castañas y acompañarlas de sidra dulce (la resultante de la manzana que se exprime directamente).
Y con pequeñas variantes, existen homólogos del Amagüestu en Galicia, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, Cataluña... de los que seguro también habréis oido hablar.
Y a pesar de la fiesta, no sólo los castaños nos bridan sus frutos, las clases de patchwork a máquina también resultan fructíferas:
1. Pitillera, hecha por Carmen, resultado de algunas puntadas a máquina , cosiendo y acolchando una tela de patchwork vistosa.
2. Bolso de "Nantes", la perrita chihuahua de Carmen. Una pieza chispeante y divertida, llena de color, con yo-yos adornando la base de las asas. En las fotografías vemos a Carmen mostrándonos la parte delantera y trasera del su bolso.



